SEÑALES DE PERSONAS MALAGRADECIDAS

 


Todos hemos tenido personas ingratas en nuestras vidas. Esas personas que parecen pensar que nos pusieron en esta tierra para servirles o arreglar los problemas en los que se meten.

Esperan que la gente los recoja o los ayude con las cosas, pero parece que nunca llegan a la parte de la interacción “muchas gracias por su ayuda”. Además, nunca parecen estar felices o contentos con la forma en que se encuentran su vida o las personas que están en ella.

Tratar con una persona ingrata es frustrante, pero es algo que todos tienen que hacer algunas veces. Ya sea que esté administrando a un cliente difícil o tratando con un amigo despreciativo, el mejor enfoque a menudo es mantener la calma, practicar la bondad y establecer límites cuando sea necesario. Es posible que no siempre sea capaz de hacer que una persona ingrata se sienta más agradecida, pero siempre puede mostrar a los demás qué tan bien maneja los conflictos en su vida diaria.

Ciertos estudios indican que las personas que no son agradecidas tienden a caer en la depresión. Consideran que la mayor parte del tiempo lo que reciben les corresponde por naturaleza o que el agradecimiento sólo debe darse de acuerdo a la calidad del servicio que recibieron.

A esta altura ya estás haciendo una lista mental de todas esas personas mal agradecidas o ingratas que conociste a lo largo de tu vida. Es bueno que te haya llevado un rato encontrar algunos porque tampoco es saludable detenerse a pensar en los defectos de los demás. Cada uno forja su propio destino. Pero antes de que nos topáramos con su actitud desagradecida tal vez hubo algunas señales que nos supimos ver y que hoy queremos destacar para que tengamos presente que características identifican a los malagradecidos.

Estas personas asumen sin ningún tipo de reparo que los demás están un poco a su servicio y que la ayuda les debe llegar “porque sí”. También se muestran como insatisfechos y permanentemente desconformes.

¿Qué características los describen? Aprendamos identificarlos rápidamente para poder tomar distancia de ellos lo antes posible.

#1. Son desleales

Retomando la frase inicial sobre “no hay nada peor en la vida que ser desagradecido” podemos deducir que a partir de ahí surgen de manera natural todo tipo de defectos, y la deslealtad es uno de los que, particularmente, más desprecio en un ser humano.

Los desagradecidos difícilmente sean leales y no es de extrañar que a pesar de que hayas dejado tus cuestiones de lado o hayas salido corriendo en su ayuda muchas veces, de igual manera se dediquen a mentir y a hablar mal de ti en tu ausencia.

¿Porque hacen esto? Simplemente porque son malagradecidos y la lealtad y el reconocimiento son formas de agradecer, algo que nunca pudieron aprender.

Les gusta generar culpa y hacer sentir a amigos y familia que “nunca” pueden contar con ellos cuando en realidad son los demás quienes no pueden contar con el malagradecido.

#2. Esperan la ayuda como una obligación

Las personas malagradecidas se consideran con derecho a que amigos y familiares corran a su rescate cada vez que están en una situación difícil. En algún lugar recóndito de sus mentes asumen que “les debes algo” tan sólo por el hecho de ser amigo o familiar y en consecuencia, la ayuda debe llegar como algo natural.

En algún punto podemos creer que esto es así, uno espera la ayuda de amigos y familia, pero también espera el reconocimiento que es tan importante como la ayuda.

Es genial cuando alguien acude a nuestro rescate de manera desinteresada y genuina, pero todo pierde valor cuando el desagradecido que nunca toma en cuenta las buenas acciones de los demás pretende que sí se tenga muy presente algún favor que nos haya hecho.

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