INTELIGENCIA EMOCIONAL DEL HIJO

Enseña a tu hijo inteligencia emocional, el arma que lo hará feliz

Esta capacidad es un predictor más confiable del éxito en la vida que el coeficiente intelectual.

La mayoría de los padres de familia se preocupan porque los hijos destaquen en la escuela, en el deporte o en las artes, pero pocos atienden de manera consciente la parte emocional. Expresar y gestionar los sentimientos respetando los de los demás, lo que se conoce como inteligencia emocional, son habilidades que pueden aprenderse, se explica en el blog de MAPFRE, empresa dedicada al sector del seguro y reaseguro.

¿Por qué es importante la inteligencia emocional en los niños?

  • Desarrollan relaciones interpersonales más fuertes
  • Mejoran sus habilidades para resolver problemas
  • Son más capaces de afrontar el estrés e incluso no caer en una depresión.
  • En general, sienten bienestar y están más satisfechos con su vida
  • Son capaces de desempeñar mejor su trabajo, ya que se relaciona con un alto rendimiento

Cómo desarrollar esta capacidad en los niños?

Ayúdale a reconocer y nombrar emociones

Que sepa identificar cómo se siente y sepa comunicarlo. Para esto es fundamental que construya un vocabulario de las emociones (alegría, tristeza, miedo, ira, enojo, felicidad) tanto positivas como negativas.

Anímale a que exprese lo que siente. Cuando saben reconocerlas, comprenden de dónde vienen y aprenden a lidiar con ellas. Los ejercicios de mindfulness ayudan en esta tarea de reconocimiento

Enséñale empatía

Esto empieza por que los padres se muestren también empáticos con el pequeño. Porque los niños hacen lo que ven, no lo que les dices que hagan. Meterse en la piel del otro da una nueva perspectiva o punto de vista, que ayuda a comprender mejor a los demás y, a la vez, a mostrarse comprensivo.

Realizar tareas en el hogar acorde con su edad, leer libros de ficción con personajes psicológicamente complejos o realizar actividades de voluntariado estimulan la empatía.

Fomenta el autocontrol

El psicólogo Daniel Goleman define la inteligencia emocional como la capacidad de autocontrolarse y de ser capaces de dominar el estrés y las emociones negativas. Los padres deben aceptar cualquier sentimiento o emoción pero no los comportamientos. Así que la vía para ayudar a lidiar a los niños con sus emociones -y que tomen decisiones equilibradas basadas en lo que es realmente importante-, se fundamenta en fomentar el desarrollo de habilidades para resolver problemas. Ayúdale a establecer metas y generar soluciones para alcanzar esos retos.

Un estudio elaborado con mil niños durante 30 años, desde que nacieron hasta los 32 años, señala que el nivel de autocontrol es uno de los mayores predictores de su salud, riqueza y éxito cuando llegan a adultos: los niños que tenían niveles más altos de autocontrol a los cinco años eran más propensos de adultos a ser más sanos, más ricos y menos propensos a tener una adicción o una condena penal.

La inteligencia emocional es un predictor más confiable del éxito en la vida que el coeficiente intelectual. Aunque ambas capacidades no pueden actuar a plena capacidad la una sin la otra, concluyen en este estudio. Claro, que si los padres no manejan de forma saludable sus sentimientos, tampoco serán capaces de transmitirlo a sus hijos, así que habría que empezar por nosotros mismos.

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