CUIDADO CON LAS GARRAPATAS

Me habló una mamá muy asustada:

– Doctor, a mi niña la mordió una garrapata.
– ¿Está segura?
– Sí, doctor, aquí la tengo en la mano. A la niña, no a la garrapata. El bicho está enterrado en su pierna.
– Tráigamela.

Me trajo a la nena con todo y garrapata.
Y sí, era una garrapata. Con sus ocho patas, porque son parientes de las arañas.

Lo que pasa es que con la moda de adoptar perros de la calle, lo que me parece muy respetable, las mordeduras de garrapata se han incrementado entre la población. No tengo una estadística, pero antes de los últimos tres años, la última mordedura de garrapata que vi fue en mi servicio social, hace ya muchas lunas, en una pequeña comunidad rural en donde los perros con garrapatas eran la regla.

Me tocó participar en las campañas de erradicación de este horripilante bicho y fumigar sus nidos repugnantes en los huecos de los adobes de las casas. El recuerdo me trae calosfríos. Entonces sí que vi mordeduras por garrapata y sus consecuencias, pero no había vuelto a verlas en décadas.

¿Qué hacer ante una mordedura de garrapata?

La garrapata no es un insecto. Es un artrópodo familiar de las arañas. Al morder, este bicho introduce su boca en la piel y se queda pegada. De ahí succionará la sangre de su víctima, es su “modus vivendi”. Obviamente hay que retirarla. Olvídate de quemarla, aplastarla, echarle aceite o alcohol. Hay que sacarla con cuidado. Usa una pinza con puntas delgadas y romas, como las que sirven para depilar las cejas o sacar astillas.

Pinza al bicho lo más cerca que se pueda de la piel del niño, pero sin apretar demasiado, para no desprender el cuerpo, pues se puede quedar dentro la cabeza. Retira la pinza con firmeza y lentamente para sacar la cabeza del animal que está introducida en la piel. Esto puede tardar más de un minuto. No la retuerzas al sacarla. Una vez afuera, guárdala en un frasquito. Si tu niño se enfermara por la mordedura, podría ser de utilidad.
Luego hay que lavar con agua y jabón, evitar el rascado y se puede aplicar frío local, para disminuir la molestia.

Si algún fragmento del artrópodo se quedó dentro de la piel, hay que ir con el médico para extraerlo, puede causar reacciones, abscesos o granulomas.

¿Qué riesgos hay?
La mordida de la garrapata pocas veces causa complicaciones. El problema suele limitarse a irritación local que cede en pocos días, pero también puede transmitir la enfermedad de Lyme (entre otras menos comunes), que es causada por una bacteria de la que el artrópodo es portador. Habrá fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, dolor en las articulaciones y otros síntomas generales. Es curable, pero deja problemas crónicos, así que lo mejor es prevenir.

Cuidado: un perro que adoptas de la calle puede estar lleno de garrapatas. Lo he visto muchas veces.

Si piensas adoptar uno (o más, como una vecina que tengo que ha adoptado ocho), ponte primero repelente para insecto, uno que contenga DEET será efectivo, es el que se usa para los mosquitos y antes de llevar al peludo a tu casa llévalo al veterinario, para que lo desparasite por dentro y por fuera.

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Mis datos de localización están en esta página de Facebook. Dr. Alberto Estrada Retes.
Me disculpo por la imagen tan desagradable, pero es mejor saber qué hacer, pues cada vez hay más perros con garrapatas entre los niños.

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